Turismo activo

Turismo activo en Ribas de Campos

Yeguada Jardín de Castilla tiene, entre otros objetivos, dar a conocer el entorno e historia donde se enclavan sus instalaciones mediante recorridos definidos. Son las Sendas Reales; seis caminos que van desde Monzón de Campos, Ribas de Campos, Amusco, Calahorra de Campos, Husillos hasta Valdespina. Estamos ante las Vegas y Páramos del Camino Real, en un rincón de Tierras de Campos que rompe con los tópicos establecidos históricamente. Pagos que, efectivamente, siguen haciendo gala de su mar de cereal y cielos eternos. Sin embargo, aquí, las arboledas se suman al tintineo de las aguas canaleras y se mecen en la tranquilidad que proporcionan sus arroyos y fuentes, sus edificios emblemáticos y sus tonalidades cromáticas.

Si el turista ecuestre lo prefiere, sin seguir las sendas descritas también encontrará marcos incomparables de belleza natural con caminos bien definidos para viajar a caballo. Nuestro equipo con mucho gusto le aconsejará las rutas más convenientes según sus necesidades o disponibilidad de tiempo.

Para un completo descanso y recuperación después de la realización de las rutas Yeguada Jardín de Castilla le ofrece unas instalaciones singulares, cabañas de madera con todos los servicios enclavadas dentro del mismo paddock de descanso de sus caballos, así nunca el jinete se separa de su caballo y vive la estrecha relación necesaria entre ambos. Si lo prefiere o las circunstancias lo obligan también ponemos a su disposición boxes en nave americana con todo el confort para su caballo. Ponemos a su servicio forraje de alta calidad si lo necesita.

Los paddocks tienen una dimensión de 500 m2 para que su caballo pueda moverse en él con comodidad, las cabañas disponen de cocina office, baño completo, salón comedor con chimenea, habitación y porche, con barbacoa en cada cabaña. Las plazas máximas por cabaña son de 4 o 6 personas.

Sendas reales

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Senda Real I: De Monzón de Campos a Husillos.

Villa desde antiguo defendida por dos castillos, fortificaciones de gran importancia estratégica. El castillo de Monzón que aún queda en pie fue ampliado en el siglo XIV, donde se celebraron los desposorios de la reina Doña Urraca y el rey de Aragón, Don Alfonso El Batallador.

Esta villa será el punto de partida donde iniciaremos un tranquilo recorrido llevando a nuestra mano izquierda la feraz y boscosa ribera del río Carrión y a la derecha tierras de cultivos de regadío, pues mil acequias y arroyos convierten a esta vega en una de las más ricas de la provincia. Y por estos parajes de acogedora belleza cuando llevemos recorridos apenas kilómetro y medio distinguiremos la silueta de la iglesia parroquial de Husillos y si nos giramos veremos que desde un alto vigila nuestros pasos la fortaleza de Monzón, kilómetro y medio más y entraremos a Husillos por la calle travesía de Monzón.

Senda Real I

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Senda Real II: De Husillos a La Retención y Calahorra de Ribas.

Se inicia esta segunda senda en la villa de Husillos visitando la misma, fundada en el siglo X por petición del cardenal romano Raimundo a Doña Teresa de Ansúrez esposa del rey leonés Sancho el Craso. En la abadía de Santa María de Fusiellos o Dehesa Brava, se celebraron a finales del siglo XI y casi mediados del XII dos concilios de gran importancia política y posiblemente religiosa. Esta villa fue dada como señorío al obispo de Palencia por el rey Sancho el Mayor, a mediados del siglo XI.
De reconocida fama es la imagen de Nuestra Señora de Dehesa brava en cobre dorado y esmaltado de la escuela francesa de Limoges (sigloXIII). La senda que partiendo del casco urbano de Husillos tomaremos el Camino Ancho entre fincas de labor y cultivos… andando dos kilómetros nos encontraremos la antigua traza de la famosa vía pecuaria de la Cañada Real Leones Oriental por la que continuaremos encontrándonos con el afamado puente lomo de asno, uno de los primeros que se edificara sobre el cauce artificial del Canal de Castilla y que hoy atraviesa y da servicio. Tomaremos el antiguo camino de sirga del Canal disfrutando así del paisaje que nos ofrece la vega.
Andando casi cuatro kilómetros desde que salimos de Husillos localizaremos La Toja o charca de Valdemundo entre cuya densa vegetación veremos sobrevolar algunas aves acuáticas, rapaces y tampoco será raro ver nutrias, visones y hurones entre otros. Dos kilómetros más allá encontraremos La Retención, un buen punto para descansar y tirar unas fotos pues la esclusa y ruinas que se localizan las merecen. Menos de dos kilómetros más y entraremos en Calahorra de Ribas o de Campos, es el lugar con más significado del Canal pues aquí se iniciaron las obras el 16 de julio de 1753.

Daremos una vuelta por los alrededores donde veremos el molino, el batán o el parador para los barqueros del canal.

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Senda Real III: De Calahorra de Ribas a Amusco por la sirga del Canal.

Aquí las aguas del Canal se desnucan inconscientes, pues tiene prisa por llegar a Valladolid y Medina de Rioseco. Se dice que a la vista de este salto, Jovellanos dijo que eran “tres esclusas unidas, las más altas y mejores” del Canal de Castilla, cuando las visito en 1791. Pero nosotros iremos en sentido contrario, curso arriba del Canal y por el antiguo camino de sirga de su margen derecho.
Dejando atrás Calahorra y andado quinientos metros nos encontraremos con unos de los humedales más grandes que se puedan ver en los márgenes del Canal, conocida como Laguna de la Toja o Toja de Ribas, este paraje está considerando de gran valor ecológico.

Más allá llegaremos al puente El Gallo que junto con el de Valdemundo visto en la senda II y el de Amusco que encontraremos más adelante, son famosos por sus impostas lisas y de gran belleza, dicho por algunos especialistas que aseguran que son los mejor construidos.
En el camino vislumbraremos la imponente torre campanario de la catedralicia iglesia de San Hipólito de Támara, pero nuestro punto de destino es Amusco que dista escasamente a tres kilómetros cruzando el puente del río Ucieza entrando así en ésta villa.

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Senda Real IV: De Amusco a Ribas de Campos por la vega del Ucieza.

A Amusco se la mienta en documentos del siglo XII como “Famusca” y en sigloXIV perteneció al señorío de los Lara.

Anteriormente fue de la condesa Urraca Fernández. Pero también fue señorío de los Nájera y de los Manrique, naciendo en esta villa a principios del siglo XIV don Gómez Manrique escritor y poeta y uno de los forjadores del teatro castellano y tío del poeta Jorge Manrique. Gran parte del apogeo de la villa se debió a los Manrique de Lara, enterrados en la protogótica ermita Nuestra Señora de las Fuentes, a las afueras del pueblo; una joya arquitectónica del siglo XIII.
Es digno de visitarse también la estructura subterránea de arquerías y bóvedas de crucería góticas conocida como “la sinagoga”, edificada en el sigloXIV por el patriarca de la aljama de Amusco, Rabí Yuce Milano, judío administrador de don Pedro Manrique y ateniéndose a las leyes castellanas de entonces no podía superar en belleza y esplendor a ninguna edificación católica, razón por la cual la vemos semienterrada y con tan excelente fábrica.
Otros insignes nacieron en esta medieval villa y costará abandonarla pero ya en el camino atravesaremos el cauce del río Ucieza. La senda discurre plácida y cómoda por una orografía llana de horizontes sin fin, pues transitando por ella atravesaremos uno de los parajes más esteparios de Tierra de Campos pero no por ello menos bellos.
No llevaremos ni la mitad del camino andado y ya vislumbraremos el perfil urbano del caserío de Ribas de Campos, sobre el cual destaca la torre templaria de su iglesia parroquial de San Martin de Tours.

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Senda Real V: De Ribas a Monzón por la ribera del Carrión.

Esta quinta senda comienza su recorrido en Ribas de Campos, cuyo casar domina la vega del río Carrión.

Antigua villa ocupando, posiblemente un castro celtíbero. Su iglesia parroquial San Martín de Tours, de clara advocación jacobea, que en origen fue un edificio del siglo XIII, aunque hoy se aprecian reformas posteriores y cercano a éste, está el monasterio Santa cruz de la Zarza, fundado por el rey Alfonso VIII en el siglo XII con monjes premostratenses del monasterio de La Retuerta, aunque se asegura que antes, en el siglo X; el conde Fernán Ansúrez fundó allí un monasterio que pasó a la orden de Santiago.
También su iglesia San Cristóbal, protogótica del siglo XIII, con reformas posteriores destaca en ella su “sala capitular”, una de las joyas del románico palentino. La senda buscando el cauce del Carrión nos llevará a la fértil vega donde veremos huertos y pequeñas granjas protegidas por densas choperas, dejando a nuestro paso los Pagos de Raposeras y los Manantiales, cruzando el puente, nos encontraremos una fértil y exuberante vegetación de alisos, aligustres y arbustos como cornejo, endrino, espino albar, fresnos, saúcos y algún olmo.
Seguiremos el camino en dirección levante, pues discurre casi pegado a los meandros del río, que por aquí se retuerce una y otra vez resistiéndose a abandonar estos paraje… andada casi la mitad de la senda, observamos como más y más se aparta del cauce natural del río aunque el entorno fresco y acogedor no dejará de acompañarnos en el recorrido hasta llegar a Monzón.de Tours.

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Senda Real VI: De Monzón de Campos a Valdespina.

Por su antiguo camino carretero. Esta última senda la iniciaremos buscando el antiguo camino carretero que unía Monzón y Valdespina, le encontraremos pasando por debajo de la autovía 67 en dirección a Palencia, un camino paralelo a la misma nos llevará hasta el antiguo vertedero de Monzón y desde aquí iniciaremos la sexta senda real.
A medida que nos adentremos se irá alzando el terreno pero sin grandes pendientes. No habremos andado un kilómetro cuando sobrepasaremos el arroyo Mangavallejo. El paisaje del camino disfrutaremos de grandes extensiones de tierras de labor y pequeños arroyos con espadañas. Mientras, en el horizonte cercano, divisaremos Amusco que a sus espaldas se recortan los sinuosos perfiles montañosos del norte palentino.
El camino conserva en algunos puntos de su firme, el antiguo empedrado. En la ruta encontraremos algunos espinos y hasta majuelos cuyas cepas nos recuerdan que en otros tiempos se criaban buenos vinos y que tanto en las villas de Monzón como Valdespina se Siguen utilizando sus bodegas cuevas. Este es un valle protegido donde podemos ver bandos de perdices y conejos tomando plácidamente el sol o sobre los restos de antiguas cabañas de pastor (chozos de piedras) tan comunes en el cerrato palentino.
Llegaremos a Valdespina, antigua villa murada que hasta tuvo una “mota” o torre fuerte, así como un antiguo monasterio dedicado a San Pedro. Su iglesia parroquial de San Esteban es románica con influencias lombardas del siglo XII y su ermita de Nuestra Señora del Olmo también románica aunque ya de transición gótica que se edificó en el siglo XIII. Es curioso ver como el centro del casar de la población lo ocupan los huertos familiares, costumbre que era muy común en las poblaciones de origen morisco.
La villa dio origen al marquesado de Valdespina siendo señores Los Condes de Altamira. De reconocida fama son sus quesos y su miel Flor de Valdespina.fresco y acogedor no dejará de acompañarnos en el recorrido hasta llegar a Monzón.de Tours.